Guisella Flores Montes

 

Como cada día, le abría la tía Gordiana y le señalaba el fondo del zaguán. Toñito corría hasta la oficina y gritaba: -Don Anastasio, don Anastasio, ¡vea lo que le traje!.

Entonces el científico se sentaba con el niño a ver el tesoro encontrado.

–   Este que trajiste es un escarabajo de la madera, del género Passalus, familia Passalidae, orden de los coleópteros… Seguía explicándole sobre taxonomía y el chiquillo escuchaba atento, no quería perderse ni un detalle.

–  Este ejemplar está muy bien conservado, me gusta cómo seguís mis indicaciones. Así es como me sirven para la colección.

Se quedaban uno al lado del otro mientras don Anastasio atravesaba el animal con un alfiler y hacía los apuntes correspondientes.

A Toñito le gustaba observar a este tío bonachón, bajo de estatura, y le divertía el bigote puntiagudo que don Anastasio se acicalaba con coquetería.

Uno de esos días de suerte, el niño se encontró muchos grillos muertos en un lote vacío, creyó que eran millones. Enormes, nunca había visto algo así.

Haciendo de tripas corazón cogió uno por la pata y se lo llevó para que le explicara qué diantres era.

–  Eso no es un chapulín, es un acrídido de la familia de los insectos ortópteros, conocido con el nombre de langosta. Es un animal muy dañino para las cosechas. Invade sembradíos y no los abandona hasta que no haya devorado cuanta hoja se encuentra. Lo más extraño es que no podemos ni debemos acabar con ellas. Todo ser vivo en esta tierra es importante para la supervivencia de los demás. Algún día lo vamos a entender mejor. Mirá, llevate este tomo de La Revista de Educación, ahí hay un artículo que escribí sobre el tema. Leelo y después lo comentamos.

Ahora ya no le dicen Toñito, ahora es Toño, mi padre: a sus ochenta y nueve años todavía va al Museo a ver las colecciones de insectos que organizó don Anastasio Alfaro. Me gusta observarlo, pienso que tal vez busca los ejemplares que hace muchos años clasificaron juntos un chiquillo y un naturalista que le explicaba con paciencia.


 

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