María Elena Pozuelo Pagés

 

 

Una ventana es luz o tinieblas del paisaje de tu ciudad, del campo, del camino desde la lejanía, o te da una entrada a la tristeza cuando no hay esperanza.

Mi ventana de niña y adolescente se llenaba con la imagen de mi madre y de mi gata, quienes me esperaban ansiosas cada día cuando llegaba del colegio.  Esa misma ventana de las conversaciones con mis amigos que pasaban a saludarme, y de las serenatas que nos daban los novios después de una fiesta.

Era también la ventana del cuarto de costura que daba al jardín, donde se guardaban los encajes, los bordados y telas en una caja metálica amarilla de mi abuela, con flores pintadas a mano, todo lo que serviría para adornar algún vestido de fiesta.


Compartir publicación: