Aguas turbias es novela donde el autor, prodigiosamente joven, se percibe experimentando con soltura su alcance literario: resalta el aliento poético en paisajes y honduras psicológicas si bien tema y personajes son del ámbito campesino.

La vida es cruel con el campesino y la campesina, los zarandea, los prueba, hasta que el destino los alcanza ineludible. Aguas turbias impresiona por el dominio y belleza del lenguaje y por la capacidad del autor para penetrar en las duras caparazones psicológicas de aquellos recios campesinos. No en balde esta novela de aquel novel escritor fue seleccionada por un jurado nacional -donde figuraba Joaquín García Monge y Roberto Brenes Mesén- para concursar a nivel latinoamericano.

“En AGUAS TURBIAS, el lodo es más profundo. En la estructura lineal de la novela hay retrocesos a las raíces subconscientes de la infancia y recuerdos que ayudan a comprender los vericuetos del destino de un hombre que va tratando de afirmarse a sí mismo contra la adversidad y contra sus propios impulsos instintivos. Juan Ramón López es contrabandista por complejas razones. La tierra es dura y quizá doblarse sobre ella le revive, en la nubosidad interior, el castigo del padre que lo doblegó hasta hacerlo hundir el rostro en la tierra. Su hombría, confundida con inquietud íntima, busca libertad en el escondite solitario…”. Emma Gamboa.

 

 

image_pdfBajar PDFimage_printImprimir

Compartir publicación: